Antes del mundo, Bogotá: Para Morat Ya Es Mañana
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Antes del mundo, Bogotá: Para Morat Ya Es Mañana

Nany Cárdenas

Aterrizamos en la mítica Bogotá. Era un sábado grisáceo pero la adrenalina estaba cargada. El olor a montaña, café y los altos edificios terracota adornaron la llegada. Nos subimos al auto y como acto del destino, en la radio empezó a sonar “Tan fácil que es enamorarme y tan difícil olvidarte…” inmediatamente confirmé que no hay nada como vivir la música desde la ciudad natal de un artista. Esta sería una gran noche.

La hora había llegado y el Movistar Arena estaba iluminado de colores. Esta era la quinta ejecución sonora del inicio de su gira mundial “Ya Es Mañana”. Una fecha para recapitular su historia pero también para mostrar su apoyo a los afectados por el reciente sismo en Colombia.

Entramos por una zona especial que nos dio acceso a backstage. No todos los días puedes observar la anatomía de la producción de un concierto: ríos de gente concentrada, movimientos desenfrenados y cajas negras apiladas con cables, luces e instrumentos. Un perfecto caos diseñado para mover los engranes de una producción de tal tamaño.

Estábamos listos para desgarrar la garganta con el setlist que vimos pegado en una de las paredes, cuando de pronto, su equipo nos embarcó en una serie de preparativos para el concierto. Y es que conocer un venue es como entrar a un mundo nuevo: hay que recorrer las venas del lugar para saber por dónde moverte, comprar bebidas y llegar a tiempo a tu asiento.

La arena diariamente ve pasar a 14,000 personas en promedio y esa noche era sold out. En sus múltiples niveles vimos a grupitos de amigas con el dress code oficial de corbatas, chicos cantando mientras esperaban sus bebidas y hasta parejas anunciando su presencia con gises en un muro asignado. La mercancía oficial le rendía tributo a su pasado, presente y futuro. Incluso, inmortalizaron el flyer de su primera tocada como banda, en donde todavía no se llamaban Morat, sino Malta.

Recorriendo las arterias del sitio, identificamos a decenas de voluntarios aliados a UNICEF, quienes coordinados con la banda, recolectaban fondos para apoyar a los afectados por el sismo. De hecho, parte del dinero recaudado por la venta de sus conciertos en Bogotá y a través de su Fundación “Aprender a Quererte”, fundada en 2022, Morat lo donará para los daños y su reconstrucción de escuelas en cada una de las regiones afectadas, ayudando a que los niños regresen a las aulas y reconstruyan los espacios de aprendizaje.

La noche avanzaba y la euforia se respiraba cada vez más fuerte. Entramos a un cuarto y comenzó uno de los momentos más innovadores que una gira de conciertos puede ofrecer. “Galería Inesperada” es una experiencia de realidad virtual que nos arrojó de pronto a la intimidad del estudio de la banda. Durante 20 minutos, entre guitarras y sintetizadores, pudimos ser parte de su proceso creativo, contemplar parte del ensayo y escuchar canciones inéditas que quizás nunca verán la luz del día.

Quizás por error o así estaba planeado, caminamos unos metros y nos topamos con la banda. Había un par de filas exclusivas para conocerlos previo al concierto, así que esperamos nuestro turno. Martín, Simón, y los dos Juan Pablos nos recibieron y aunque el tiempo con ellos fue breve, nos contaron su emoción por esta gira, que hasta el momento, es la más ambiciosa que ha visto su carrera.

Emocionados por la experiencia de haber observado cada una de las aristas de la producción, corrimos al escuchar el primer riff de guitarra de la noche. Al entrar, su enérgico pop folk desbordaba la capacidad del lugar. Miles de luces blancas tapizaban el sitio y los gritos ponían la piel de gallina.

“Llamada Perdida” fue el tema de arranque, seguida por “Amor con Hielo”. Para ese entonces, lograr ganar un lugar en el terreno central parecía una odisea, así que opté por rodear los laterales para navegar por el mar de gente. “Con esta canción me enamoré de mi novio” escuché que una chica le gritaba a su amiga durante “Aprender a Quererte” quien bailaba al ritmo del característico sonido del banjo de Villamil.

Rindiendo tributo a una de las canciones más icónicas de la música en español, tocó el turno de su versión de “Tu Cárcel”, tema original del mexicano Marco Antonio Solís. Ambientados en un estado melancólico, Juan Pablo Isaza, guitarrista, tomó el micrófono “Como se podrán dar cuenta, esta gira trata sobre la nostalgia y nuestra nostalgia es Bogotá”.

“Cuando Nadie Ve” alejó la nostalgia y un pico de energía volvió. Homónimo al nombre de la gira, “Ya Es Mañana” desenvolvió visuales coloridos y futuristas. “No Se Va” fue otro de los grandes momentos de la noche, remontándonos al 2018 cuando lanzaron su segundo álbum “Balas Perdidas”.

Como una ola que se revierte, el público rotó hacia el otro lado del escenario. Ahora, el show principal pertenecía al hemisferio contrario de la arena. Martín Vargas, baterista, fue encapsulado en un hexágono transparente y ejecutando un potente solo de batería, atrajo todas las miradas. Un mítico juego de luces verdes invitaron al resto de la banda después.

Morat se tomó otro momento para agradecer al público y a su vez, a la educación colombiana. Invitaron a subir al escenario a una maestra para ser parte de la transmisión en vivo de la canción “MTV”.

Avanzando con el repertorio, el grupo volvió al escenario principal, pero esta vez con un invitado sorpresa: el colombiano Silvestre Dangond, con quien lanzaron “Lo Poco Que Yo Quiero” en mayo de este año.

El final del concierto se acercaba y con él, las canciones emblema de Morat. Nuestra misión por acercarnos al escenario, nos colocó junto a un grupo de ocho amigos, que pasaban por todos los estados anímicos de manera efusiva y sincronizada. Sospecho que “Como Te Atreves” fue el track que esperaban para perder la cordura. No les importó derramar las bebidas de sus vasos ni mojarse las playeras, soltarse el pelo o aventarse entre ellos. Sin duda, la canción había valido la pena.

Tras el clímax de energía, Morat se despidió con “Besos en Guerra” y “Vuelvo a Ti”. Sin ganas de marcharse, agregaron “A Dónde Vamos” y “506” concluyendo esa noche atesorada que seguramente Bogotá y la misma banda, recordarán por siempre.

Fueron seis los conciertos de apertura de “Ya Es Mañana” en Colombia. Ahora, preparan sus próximas fechas en Chile, Argentina, España y México, para posteriormente presentarse en Estado Unidos y Canadá.