Lo que García Marquéz nos sigue enseñando con Cien Años de Soledad
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Lo que García Marquéz nos sigue enseñando con Cien Años de Soledad

10 cosas que aprendimos del elenco y directores de la serie

Nany Cárdenas

Gabriel García Marquéz sigue entendiéndonos mejor que nadie. Han pasado casi 60 años desde el lanzamiento de uno de los libros más icónicos en Latinoamérica: un premio nobel literario y sobre todo, una historia que sigue reinterpretandonos como sociedad sin importar el año en el que se lea.

Con impecable cinematografía, nuevos personajes y simbolismos importantes, llega la segunda temporada y desenlace de la historia del pueblo de Macondo. Construida por 7 capítulos y un episodio final, la serie fue grabada en distintas locaciones de Colombia como Magdalena, Boyacá, Cundinamarca y Tolima. Una secuela cargada de realismo mágico pero también de muchos tintes políticos y sociales.

Tuvimos la oportunidad de conversar con el elenco y directores de los nuevos 8 episodios de la serie y con esto, hay 10 puntos clave que nos ayudan a entender mejor el universo de esta segunda temporada.

Aurelianos

1. El tiempo es cíclico

No todo el mundo piensa que esta historia es sencilla y las razones son justas. Durante cien años, son siete generaciones que van heredando los mismos nombres, las mismas tragedias, el mismo destino. Realmente el tiempo en Macondo nunca va en línea recta, pues el pasado se recrea en el futuro y el presente paga los costos de no romper los patrones.

En esta segunda temporada el reto no fue solamente contar las vivencias de los nuevos personajes, sino darle vida a un nuevo mundo: locaciones fuera de Macondo, la recreación de hechos históricos reales y el desarrollo de un mundo visual mucho más elevado.

2. Los límites creativos no existen

Darle vida a una historia que vive en la cabeza de millones de personas, no es tarea fácil. En esta segunda temporada, las escenas se volvieron más complejas, más elaboradas y con más factores que controlar. La recreación de carnavales, manifestaciones y hasta la aparición de un tren, fueron algunos de los grandes retos de la producción.

“No tuvimos límites creativos. Yo nunca había tenido 700 extras en un set, fue un esfuerzo de producción enorme. Queríamos traer una imagen más compleja que abrazara la deconstrucción de pueblo a ruina. Queríamos que los capítulos fueran mucho más cinematográficos” nos contó Laura Mora, co- directora de la serie.

Jose Arcadio

3.Romperse para entenderse

Dos de los roles más significativos en esta parte son los de los gemelos, José Arcadio II y Aureliano II. Ambos papeles fueron interpretados por Julían Román, quien camaleonicamente dotó a cada personaje con virtudes y defectos sumamente distintos entre sí.

“Tuve la fortuna de tener mucha gente detrás de la creación de estos personajes: desde el equipo de prostéticos hasta los directores. Sentí que me podía tirar al abismo y había gente sosteniéndome” nos contó Julían Román.

“Uno de los días que más me marcó fue cuando hice una escena muy complicada: la locación era tan real y dolorosa que cuando quedamos fuera del aire me arranqué un rato a llorar. Recreamos algo que sí pasó y me conmovió a tal grado que me costó muchísimo desprenderme de ese recuerdo” - agregó el actor.

Petra Cotes

4. El amor es amorfo

El amor en esta historia nunca ha sido convencional. Desde su raíz y con la unión de Úrsula Iguarán con su primo José Arcadio Buendía, el amor siempre adoptó la forma y tiempo que se requería. Uno de los romances más fuertes y más libres de esta temporada, fue sin duda el de Aureliano II con Petra Cotes.

“Los guionistas hicieron mucha investigación y realmente siento que dibujaron muy bien a mi personaje. Conforme fui interpretándola, fui descubriendo que Petra nunca exigió nada: ni un apellido, ni un hijo. El reto para mí mente occidentalizada era pensar -¿cómo va a permitir esto? - pero me di cuenta que al descubrirla y dejarla ser, pudo encontrar el amor libre, el amor puro ” - nos contó la actriz Ángela Cano.

5. La creatividad es atemporal

Bañada en una cinematografía minuciosa y un manejo del color muy intencional, la serie adopta un carácter visual muy puntual: conserva los tintes de época pero a la vez, posee una fuerte modernidad visual. Entonces ¿Qué tanta tecnología se empleó en esta temporada?

“Teníamos interiorizado que no íbamos a usar muchos efectos especiales, o que si lo hacíamos, era para borrar cosas. Por ejemplo, hay un episodio en el que Macondo se inunda. En las vistas panorámicas sí tuvimos que usar efectos, pues era imposible inundar el caribe entero, pero sí llenamos de agua la casa de los Buendía en la vida real. Eso fue un gran desafío porque había agua por todas partes, niños corriendo y encima un montón de cámaras ” - nos contó Carlos Moreno, co director de la serie.

Amaranta

6. La soledad no siempre se vive sola

Si bien es cierto que la magia de la historia vive en la subjetividad, entender que cada uno de los personajes habita la soledad a su manera, es clave para hilar esta historia.

Por decisiones propias o por el mismo destino, Amaranta Buendía siempre estuvo acompañada de los transeúntes que vivían en la casa materna, sin embargo, el personaje también siempre estuvo rodeada de una soledad inminente.

“Como actriz fue un papel fascinante. Amaranta construyó una coraza y decidió blindarse de ella. Al final de sus días, ella deja ver que no era una mujer amargada u oscura, sino que tenía mucho miedo. Este personaje es muy opuesto a mi en muchas cosas y creo que el hecho de poder darle vida, fue un reto muy bonito” - nos contó María Adelaida Puerta.

7. La historia se construye con historia

Para esta temporada, hacer investigación de Colombia, el Caribe y de Latinoamérica fue el eje que sostuvo la producción. Darle vida a cien años de historia requirió recabar información desmedida relacionada a la invención de la luz, la llegada del ferrocarril y la entrada de los estadounidenses por intereses comerciales en Colombia.

“Creo que pudimos traer una segunda temporada con un nivel más alto en todos los sentidos. Estudiamos muchísimo la historia antes de grabar cualquier cosa, esto fue clave para construir la estación de trenes. El departamento de arte y prostéticos también estuvieron muy cargados. Gracias a la investigación lo pudimos lograr” - nos contó Laura Mora, co directora de la serie.

Remedios La Bella

8. El pudor se desaprende

Queda claro que la belleza siempre bañó a las descendientes Buendía y quizás, Remedios “La Bella”, más allá de ser hipnóticamente atractiva, también fue uno de los personajes más misteriosos y luminosos de la historia.

“Yo pienso que Remedios ignora por completo los conceptos que tenemos de belleza y de pureza. Ella entiende todo, a tal punto que llega un momento en el que por la naturaleza de su ser, decide no entrar en el conflicto con ese mundo y trasciende” - nos contó la actriz Daniella Reyes.

Muchas escenas de remedios se vivieron en la intimidad de su casa, incluso la familia Buendía convivió con su desnudez de manera habitual, pero también hubo escenas en donde estuvo rodeada de multitudes. ¿Cómo se desaprende el pudor?

“Tuve una coach impresionante. Tatiana me ayudó a buscar desde qué lugar cómo actriz podría interpretar a Remedios en su desnudez. Para mí todo fue desde el ballet, el baile; también usabamos otras herramientas como la aromaterapia, la música… creábamos todo un ambiente antes de rodar. A mí misma me sorprendió cómo llegué a esos lugares sin juzgarme y sin juzgarla” nos confesó la actriz.

Ursula

9. El matriarcado como columna vertebral

No es ningún secreto que Úrsula siempre fue la columna vertebral de la cordura, el progreso y

la estabilidad en Macondo. El pueblo vio nacer al primer niño de su vientre y con el paso del tiempo, la vio convertirse en la matriarca de varias generaciones.

“La escena más difícil y paradójicamente más feliz fue la última: cuando ella se despide del plano de los vivos para reunirse con su gente. Incluso me atrevo decir que también para el equipo fue difícil, porque durante tres años vieron crecer a esta mujer: majestuosa, matriarca… pero también la vieron en el ocaso. Yo internamente estaba tan conmovida que me palpitaba el corazón muy fuerte. Por un lado me sentí triste, pero también feliz por haberle dado vida a la matriarca” - nos contó Marleyda Soto.

Fernanda del Carpio

10. Macondo no pertenece al pasado

La obra fue publicada en 1967 y de alguna manera “Cien Años de Soledad” se siente muy vigente. Amor, libertad, ideales políticos y hasta la religiosidad siguen siendo grandes ejes en nuestra sociedad.

Inmersa en la rigidez de su educación, Fernanda del Carpio, es uno de los personajes que podríamos pensar que pertenece a una época pasada. Llena de prejuicios, limitada en expresión y víctima de su propio contexto, ella nos enseña mucho más de lo que aparenta.

“Yo creo que todavía por como somos educadas las mujeres en latinoamérica, tomamos decisiones y permitimos cosas para no incomodar a los demás. Siento que hay muchas cosas de Fernanda que se pueden relacionar ahorita con la manera en la que somos criadas las mujeres” - concluyó Carla Baratta.

Siete de los ocho capítulos de la segunda temporada de “Cien Años de Soledad” ya están disponibles en Netflix. El gran final de la serie se estrenará el 26 de Agosto dentro de la misma plataforma.