Elena Rose no solo escribe hits, ahora es uno de ellos
Español

Elena Rose no solo escribe hits, ahora es uno de ellos

Nany Cárdenas

De pronto las luces se encendieron y con ellas, una gran noche. Era viernes y en un estado casi levitativo, Elena Rose se apoderó del escenario. Un vestido largo mantequilla y sus cabellos dorados anclaron las miradas de miles de melómanos, quienes no solamente esperaban por Karol G, sino que también estaban para contemplar a la artista que por sí sola se había ganado ese espacio.

36 horas antes estábamos en otro escenario muy diferente. Rodeadas de plantas, el clima perfecto y mucha euforia por su próxima presentación. Elena Rose estaba vestida de blanco aperlado con puntitos en su falda y sus dedos adornados de anillos dorados.

Pegasso, su pomerania de un año y medio, bajó de sus brazos para olfatear las plantas que habitaban el patio del hotel. Elena no le despegaba el ojo y a la vez su pelo rebotaba los rayos del sol de la mañana. Bajo las condiciones perfectas, sin prisas y con ansias, nos sentamos a conversar en una banca en West Hollywood para hablar de la vida, la música y sus planes.

¿Cómo ocurrió esta invitación para ser parte del concierto de Karol G?

Fue súper orgánico. Recibimos la invitación directa de Karol y de su equipo. Hay más invitadas y creo que todas vamos a tener esa oportunidad para brillar. Siento que para Karol es especial que estemos ahí compartiendo con ella. Preparé un show especial para la gira: vestuario, arreglos, incluso trajimos un arpa muy característica de Venezuela.

Esta no es la primera vez que tú y Karol colaboran. De hecho, tú has escrito algunas de sus canciones más icónicas, como por ejemplo “MAMIII” junto a Becky G.

Sí, hemos escrito juntas y es súper divertido. No siempre pasa que un artista se involucre tanto en el proceso creativo de su música, pero ella sí. Me encantó meterme en su mundo y que fluyera. Era como escribir con una amiga.

Tu carrera como cantante comenzó en 2020 pero tu mente creativa como compositora ha vestido canciones de artistas como Ricky Martin, Selena Gomez, Daddy Yankee, Nathy Peluso, Maluma y Becky G. Incluso tuviste que ver en “Party” de Bad Bunny con Rauw Alejandro.

Jaja no muchos saben pero yo soy la voz de “Party, party, party”, además de participar en la composición. Yo amo las palabras, amo la poesía, amo la literatura. El español me parece una cosa muy hermosa y encontré una pasión ahí. Más bien después me costó salir de esa zona de confort, de escribir para otros.

¿Pero cómo es esto?

O sea al ser compositora tienes lo mejor de dos mundos ¿sabes? Al escribir formas parte de todo lo que está pasando a nivel musical y a la vez mantienes tu privacidad. La gente no sabe del todo quién eres y eso hasta cierto punto es rico. Al menos para personalidades como la mía, el estar expuesta al mundo todo el tiempo se siente muy grande.

Cuando comencé a sacar mi música salí de esa zona de confort. Aprendí que la industria ya está sobresaturada en muchos aspectos y que yo tenía que realmente pensar quién iba a ser para la industria, para la gente que me escucha, para el mundo. Quién iba a ser yo en general y eso fue muy transformador.

Ahora que tu rostro ya no está en el anonimato y eres una figura pública ¿cómo lo manejas sin que sea abrumador?

Yo siento que tuve la fortuna de poder hacerlo de una manera que realmente nadie tiene esa oportunidad. Por ejemplo, Ricky Martin, dándome consejos de cómo yo formar parte de todo esto sin perderme a mí misma, o de repente hablando con Chayanne diciéndome lo mismo. No todos los artistas cuando están comenzando tienen la oportunidad de hablar con personas que ya lo han vivido, que realmente te pueden decir que sí o que es mejor evitar.

La mejor manera de manejarlo es mantenerme rodeada de mi familia y de mis amigos. Mi fe también es muy importante. Siempre trato de buscar espacios para conectarme conmigo misma. No me drogo ni bebo alcohol. O sea, creo que son realidades que he aprendido a entender, porque se pueden volver en distracciones y afectar mi proceso evolutivo.

Alrededor de los años 70’s y 80’s se empezó a popularizar el prototipo de “Rockstar” en donde los excesos del músico a veces eran parte del mismo marketing ¿Crees que estamos viviendo una época contraria a eso?

Amén, 100% de acuerdo. Ahorita tenemos que tener terapeuta, tenemos que seguir estudiando, tenemos que despertarnos temprano, ir al gimnasio… Yo siempre digo que los rockstars murieron en ese sentido o quedan muy poquitos vivos. Claro que nosotros también podemos aprender de ellos un montón pero a nivel físico yo siento que debemos de cuidarnos si queremos aguantar el ritmo de lo que implica ser un artista.

Hablando de esta nueva era de artistas y tú estando en esta industria ya desde hace mucho tiempo ¿notas que las cantantes latinas están ganando terreno en la industria?

Sí, me emociona mucho ver como las chicas latinas tienen proyectos súper genuinos. Como que hubo un momento en el que muchas cosas se parecían y en realidad siento que hay mucha autenticidad en todo.

Por ejemplo, hablando de Becky G y de Greeicy que están en la gira con Karol también, ya llevan tiempo dándole y me da gusto vernos crecer. Todas estamos haciendo un gran esfuerzo por hacer algo grande pero que a la vez que no signifique dejar de ser nosotras mismas. Eso me parece muy cool.

Quizás poco saben pero además de ser compositora y cantante, también estudiaste periodismo y creciste escuchando a Frank Sinatra. ¿Crees que esto moldeó de cierta manera a Elena Rose y su estilo?

Sí, desde muy chiquita siempre fui muy soñadora. Mi mamá nunca me permitió perder la inocencia de soñar. Cuando escuchaba a Frank Sinatra yo me imaginaba cantando con él, bailando con él.

Con el tiempo, me di cuenta que a mi lo que me encantaba era la gente y todo lo artístico. Yo viviendo en Venezuela, el periodismo era como lo más seguro y lo más cercano. Lo intenté unos años y me sirvió mucho con mi oratoria y mi redacción. Lo cierto es que aunque sí me gustaba, me faltaba el factor música.

Yo creo que con el tiempo la música se convirtió en mi madrina. Fui creciendo con ella y mi voz ha ido cambiando y evolucionando conmigo. La música es como mi regalo en esta vida.

En 2025 tu álbum debut fue “Bendito Verano” y en él hablaste de temas como la gratitud y espiritualidad pero también del desamor y la vulnerabilidad. ¿Estás trabajando en un nuevo compilado? ¿De qué quiere hablar Elena este año?

Sí, estoy trabajando en el segundo álbum. Me emociona mostrar qué ha pasado en mi vida últimamente. Después de mi primer álbum, como que mi corazón ha buscado sanar y he disfrutado este camino siendo vulnerable y transformándome en cada paso. Ahora vamos a entrar en una era de amor.

La cantante venezolana ha sido acreedora a 14 nominaciones en los Premios GRAMMY y LATIN GRAMMY. Actualmente acompaña a Karol G en 10 de los conciertos de “Viajando Por el Mundo Tropitour” por Estados Unidos y tiene 3 nominaciones en los Premios Juventud de este año.

Elena Rose no solo escribe hits, ahora es uno de ellos