Dentro del universo de Bodine
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Dentro del universo de Bodine

Para Bodine, encontrar una voz propia no ha sido un destino inmediato, sino un proceso de exploración. Después de experimentar con distintos sonidos y etapas de su carrera, la artista encontró en Adagios un espacio donde pudo reconciliar su formación en la música clásica con una sensibilidad mucho más íntima y contemporánea. El resultado es un proyecto que habla de nostalgia, dolor, crecimiento y, sobre todo, de la posibilidad de transformar aquello que alguna vez dolió en una forma de poder.

Entre pianos, sonidos alternativos y una estética que encuentra belleza en el contraste, Bodine está construyendo un universo que se siente cada vez más suyo. Desde sus cejas decoloradas y su relación creativa con Joaquín Castillo hasta las canciones que hablan de sueños que parecían imposibles, la artista está descubriendo con claridad hacia dónde quiere llevar su música. Ahora, con un nuevo EP ya grabado y más colaboraciones en el horizonte, Bodine parece haber encontrado su brújula. Lo que sigue es simplemente dejar que la música hable.

¿En qué momento sentiste por primera vez que habías encontrado tu propia voz artística?

Ese es el proceso más lindo que muchos artistas a veces se desesperan por vivir y se saltan. Creo que con mi proyecto reciente, Adagios, fue el momento en el que dije: “Ok, este es mi sonido, esta es mi ruta, esta es la puerta que quiero seguir tocando”. Siento que Adagios marcó mi color y lo que quiero representar con mi música.

¿Quién crees que eres ahora como artista que quizás no conocíamos cuando comenzaste tu carrera?

Yo pienso que soy la reina de la nostalgia clásica, con música clásica, y la que viene a sanar tu corazón de una forma que te haga sentir que conseguiste tu venganza perfecta. No sé si es una buena descripción.

¿Qué experiencias de tu vida terminan convirtiéndose en música?

Las experiencias que me han causado mucho dolor, pero sobre todo aquellas que me han empujado a crecer como mujer. A veces maldecimos esos dolores y decimos: “Dios mío, ¿por qué esto nos pasó?”. Pero realmente son importantes y claves para convertirnos en una mejor versión de nosotros mismos.

Como ser humano, trato de reconocer eso y siento que, como artista, tengo la responsabilidad de comunicar ese sentimiento y encontrar ese empoderamiento a través del sonido.

Hay una canción tuya que sientas que te conoce mejor que nadie. ¿Cuál sería?

Siento que de este EP hay varias, pero hay un tema que se llama “Ella” que realmente habla de algo muy personal. La primera vez que escuchas la canción piensas que estoy hablando de una relación o de una persona que estuvo en mi vida, pero realmente estoy hablando de un sueño.

Los seres humanos, desde muy pequeños, tenemos un sueño o queremos alcanzar algo. Y a medida que vamos creciendo, a veces nos preguntamos si ese sueño realmente es posible o si era simplemente algo que imaginábamos cuando éramos niños. A veces incluso creemos que tenemos que despedirnos de ese sueño.

Hay muchos sentimientos de nostalgia, dolor y confusión, pero al final se trata de entender que sí puedes hacerlo, que no hay nadie que te va a parar y que tienes que creer en ti. Siento que esa canción me describe bastante como persona, como ser humano, como amiga y en mis relaciones. En muchas cosas.

En términos de moda, ¿hay prendas o elementos de tu estilo que sientas que se han convertido en parte de tu identidad como artista?

Definitivamente mis cejas decoloradas. Me encanta porque desde que me las decoloré siento que las chicas quieren ser mis amigas. Lo primero que me dicen es: “Oh my God, I love your bleached eyebrows”. Normalmente nunca recibía tantos cumplidos de mujeres que no me conocen.

Me siento muy empoderada con mis cejas decoloradas y con mi flequillo. Creo que esas son las dos cosas que literalmente mi directora creativa me dijo: “Necesitas tener la mente abierta para lo que te quiero hacer ahora mismo”. Y yo: “¿Qué?”. Me dijo: “Vamos a decolorarte las cejas y a cortarte el flequillo”. Y yo dije: “Do it”.

Sentí que conecté con todo lo que tenía que conectar, tanto desde lo visual como desde lo sonoro.

¿Hay alguna época o artista que haya influido en la manera en que has construido esta estética junto a tu directora creativa?

Sí. La primera vez que escuché a Lana Del Rey fue muy importante para mí. Yo tenía unos 16 o 17 años cuando empezó a hacerse conocida con su música. Estaba en Puerto Rico y fue algo muy impactante porque escuchaba esas canciones y pensaba: “¿Qué género es esto? This is so cool”.

Me atraía muchísimo esa nostalgia, la manera en que habla del amor, de la vida y de la rebeldía. Son cosas que me inspiran muchísimo y siempre me ha encantado su estética. Soy su fan.

¿Qué estaba pasando en tu vida cuando comenzaste a construir el mundo de Adagios?

Es muy interesante porque la mitad de esas canciones son canciones que había creado desde hacía mucho tiempo. Mi background es la música clásica. Fui al conservatorio y estudié composición.

Por experimentar, muchas veces les decía a mis productores: “Mira, quiero crear un tema totalmente clásico. No sé si algún día va a salir, pero quiero tenerlo porque tengo una idea”. Poco a poco fui teniendo oportunidades de montar algo así y empecé a guardar esas canciones y esos temas.

Hasta que un día dije: “Wow, ¿y si hago un álbum más dirigido a mi base, que es la música clásica?”. Y, para decirte la verdad, lo saqué con mucho temor. Pensaba: “Estoy haciendo perreo contra la pared y de momento voy a salir con un piano clásico cantando sobre los dolores de la vida”.

Sí dio mucho miedo, pero sentí que era tan genuino, tan transparente y tan real que dije: “¿Sabes qué? Me voy a enfocar en esto”. Poco a poco fui complementándolo con cosas más alternativas y otros sonidos, y así salió Adagios.

Siento que es un proyecto muy transparente y que realmente marca quién quiero ser desde el sonido y qué quiero regalarle a todas las personas que están a mi alrededor a través de mi música.

El concepto de Adagios está relacionado con la lentitud y la expresión. ¿Cómo se refleja esa idea en la manera en que escribiste y produjiste el EP?

Tuve mucho tiempo pensando cómo se iba a llamar el EP y qué palabra podía describir todo esto. Como estaba muy inspirada en mi música clásica, pero también crecí con el ballet clásico, pensé: “Wow, en los dos mundos se utiliza la palabra adagio”.

En la música clásica se refiere a algo lento y preciso, y en el ballet, cuando te dicen adagio, significa que tienes que bailar y hacer movimientos lentos, normalmente extensiones de pierna muy altas que requieren muchísimo control. Es muy difícil lograr que se vean naturales.

Siento que eso expresa un poco cómo se siente la música. Por fuera todo es bello, espectacular y elegante, pero por dentro existen esos dolores, sacrificios, enfoque y concentración. Ese contraste entre lo que sucede por dentro y por fuera es lo que siento que representa la palabra.

Sentí que conectaba totalmente con los temas, con la historia y con el mundo que quise crear con Adagios.

¿Hay una canción dentro de Adagios que sientas que funciona como el corazón del proyecto?

Como el corazón del proyecto, diría que hay una canción que creo que fue la razón por la que quise desarrollar el proyecto, pero está difícil. Me estás haciendo la pregunta más difícil.

En verdad me gusta mucho la primera canción, “Fuiste Feliz”. Siento que tiene una mezcla de sonidos alternativos. Toqué la primera parte en piano y la idea surgió de querer que fuera algo que fuera creciendo, algo fuerte que enseñara ese heartbreak.

Creo que esa canción, con el sample de Spooky Black, representa muchas cosas para mí. Si eres de Nueva York, lo conocerías. Me recuerda a cuando era chamaquita en Nueva York, joseando. Y esa pregunta de “¿fuiste feliz?” a veces me hace pensar: “Contra, yo te di esa felicidad”. No sé. Creo que esa es la respuesta. Esa canción, “Fuiste Feliz”.

Has colaborado varias veces con Joaquín Castillo. ¿Cómo es cuando ustedes trabajan juntos?

¡Joaquín es un genio! Dios mío. Su energía es increíble. Soy su fan.

Es muy gracioso porque Joaquín y yo empezamos a trabajar desde mis días de PRB intenso, cuando estaba haciendo reggaetón, reggaetón. La estética era súper reggaetón, Y2K, con paredes, sports cars y todo eso. Y se ha ido transformando de una manera muy sofisticada y muy bonita.

Con este shoot en particular, él ya tenía una visión muy clara de lo que quería hacer desde el principio. Me dijo: “Bodine, I just see it con tu sonido, con tu música. This is what I want to do”.

Él tiene una claridad increíble que me encanta porque trae elevación a todo. Me dijo que quería hacer lo de los clones y que iba a suceder. Incluso antes de entregar las fotos vimos a tres personas haciendo algo parecido en Europa y dijimos: “Oh my God”.

Él está muy adelantado, como conectado. Me dijo: “I want to do like a Bodine and the Week of Wonders”. Y yo: “Ok, entonces eso es, Bodine and the Week of Wonders”.

Es un poco más gótico, pero suave y, al mismo tiempo, una fantasía. Es tan genial trabajar con él. Si tienen la oportunidad de hacer más cosas con Joaquín, yo diría que sí, go all the way.

¿Qué significa para ti encontrarte con otro artista y construir juntos un mundo visual?

Siento que cuando cosas así ocurren, tú dices: “Oh my God, hice lo que vine a hacer en el mundo”. Es una satisfacción muy, muy profunda. Definitivamente, trabajar con Joaquín siempre ha sido así.

Sabemos que ya estás trabajando en nueva música. ¿Qué puedes contarnos sobre lo que viene después de Adagios?

Estoy trabajando ya. Estoy inspirada. Siento que este año encontré eso que tenía que encontrar y dije: “Ok, déjame enfocarme. Ya sé para dónde voy, ya sé cuál es mi North Star”.

Ahora tengo una lista de chicas con las que quiero colaborar. Son artistas que están muy duras, que están upcoming y que están experimentando con su sonido, con su voz y con la manera en que hacen música. Eso es súper divertido para mí. Estoy desarrollando esas ideas y sería un sueño poder crear algo muy especial con ellas.

También tengo listo mi próximo EP y estoy planificando sacarlo a principios del próximo año. Ya tengo el proyecto, pero estoy buscando el nombre, el feeling y ese sentimiento que termine de definirlo.

Voy a venir con mucha música el próximo año. Estoy bien enfocada y, como te dije, encontré lo que tenía que encontrar. Ahora es cuestión de regalarlo.

Fotografia: Joaquin Castillo

Moda: Bootas He
Peinado: Umeda Takayuki
Maquillaje: Zac Hart
Diseñador de iluminación: Luis Lopez

Asistente de producción: Shamylle

Casting: Fish Navarro
Modelos: Jessica Hernandez, Selena Zheng, Dia Crosse, Maria Matsepon, Madhulika Pesala

Productor: Eterno